Un pequeño agujero en la articulación del primer hueso superior del ala es, en mi opinión, un detalle extraordinario.
No es ni mucho menos un defecto, sino que a través de este orificio pasa un tendón que une el pequeño músculo pectoral con el lado superior de la articulación del hombro.
Esto me permite levantar el ala, sin lo cual no podría volar. Claro que si desciendo de los reptiles, me pregunto, ¿quién taladró el agujero en la articulación de mi hombro y quién hilvanó el tendón por allí?
Estos agujeros los buscará usted en vano en el cocodrilo.

Comentarios
Publicar un comentario